

El sistema consta de una mesa de fertirrigación que servirá para controlar diversos parámetros agroclimático, fundamentales para el cultivo eficaz, y un panel de inyección de abono mediante un sistema de venturis automáticos. Todo ello en inoxidable y panelado con un cuadro sinóptico de la instalación.
Este procedimiento permitirá fertirrigar a las dosis necesarias los sectores más convenientes del invernadero, detectando las zonas que necesiten una cantidad y las que necesiten otra distinta. De esta forma se conseguirá optimizar los recursos, y no sólo los hídricos sino también la cantidad de energía empleada y el abono utilizado.
Lo que se pretende conseguir con este proyecto, en base a la filosofía Iberaqua, es una mayor eficiencia para el cliente con el menor impacto para el entorno. En este caso se pretende maximizar la producción de flor y planta ornamental con el menor consumo energético, de agua y de abono.




